Consejos del profesor Mesa: Formas de educar

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Profesor Braulio Mesa

Por Braulio Mesa, ESL Newcomer Academy/ (502) 485-6324; braulio.mesa@jefferson.kyschools.us

(El Kentubano, edicón 131, julio 2020)

Este es un tema en que nadie todavía se ha puesto de acuerdo y claro está, cada cual tiene su propio “librito” de cómo educar. Algunos aciertan y otros no. Cada investigador del tema explicará y defenderá diferentes formas, pasos o técnicas de cómo educar. Pero como el tema amerita tanta importancia, lo que haremos es resumir y extractar algunos aspectos que consideremos importantes para educar a nuestros hijos. Es sabido que la educación no termina nunca porque es un proceso gradual que conduce a la realización más completa de la persona, por lo que propongo que analicemos estos simples puntos para tratar de lograr un mejor resultado al educar a nuestros hijos.

Conocer a nuestro niño desde muy temprano

Lo fundamental entre la relación de padres e hijos es que sea sana y sincera. Para saber cómo educar y disciplinar a un niño usted tiene que conocerlo primero. Estudie al niño. Conozca sus necesidades y capacidades. Sus técnicas de educar serán diferentes de acuerdo a las necesidades del niño. Una rabieta en un niño de dos años necesita una respuesta diferente que en uno de ocho años. No juzgue la conducta de un niño desde un punto de vista adulto. Mientras más conectados estemos con los niños, mejor conducta le podremos transmitir y sabrán lo que se espera de ellos. 

Ayudar a nuestro niño a respetar la autoridad

Comportarse bien por temor, no es respeto y para obtener este, su hijo debe confiar en usted. El respeto a la autoridad se basa en la confianza. Los niños respetan “verdaderamente” cuando hay confianza, pero nunca antes el respeto infundado en el temor o el castigo. El control abusivo cuando usted impone forzosamente sus hechos y espera ser obedecido va en detrimento de la relación y nunca será respetado.  

Esperar obediencia y fijar límites

Un niño será tan obediente como usted espera o tan desafiante como usted permita. Cuándo usted insiste en la obediencia y ayuda al niño para obtener el control de él mismo, usted utiliza su poder sobre el niño en una manera buena que ayuda a que él desarrolle los controles interiores. Establezca las reglas, pero cree al mismo tiempo las condiciones que hacen las reglas más fáciles de seguir y de respetar. Los padres establecerán límites sabios por que los niños quieren esos límites para no sentirse fuera de control y ellos quieren a los padres para que les paren en esos límites.

Ser modelo de conducta

Un modelo es un ejemplo que el niño imita. La mente de un niño es como una esponja o una videocámara que capta todo lo que oye o ve. Si estas imágenes son repetidas por los padres, influirán en la personalidad del niño. Por lo tanto, los padres deberán proporcionar el mejor material posible para que su hijo lo absorba.  Claro, ningún padre es perfecto y creo que es poco sano ser modelo de perfección, pero si un padre siempre está enojado, la cólera llega a ser parte del niño. El niño aprende que esta es la forma en que las personas tratan con la vida. Si una familia es modelo de felicidad, amor, respeto y confianza, un enojo ocasional no influirá negativamente en el niño ya que los padres manejan la situación y se vuelve a la normalidad. 

Confiar en sí mismo

El niño que crece con una imagen positiva, es más fácil de educar. El piensa en sí mismo como una persona que vale la pena, por lo que es capaz de privarse de alguna mala conducta con tal de mantener ese sentimiento de bienestar. Cuándo este niño se porta mal, vuelve más rápidamente al sendero correcto y con menos necesidad para de castigo. No es así con el niño con una pobre imagen de sí mismo. El niño que no siente que es bueno no actúa bien. Sus padres no confían en él, por lo que él no puede confiar en sí mismo. Nadie espera que se comporte bien, así que él no lo hace. El ciclo de la mala conducta empieza: más mala conducta, más castigo, que intensifica la cólera de niño y baja el amor propio de niño, produciendo una conducta más mala. De ahí que nuestro enfoque para disciplinar está dirigido principalmente en promover su confianza y bienestar interior desde muy temprana edad.

Hasta aquí solo una primera parte, el mes próximo continuaremos con el tema.