Campaña “Tú, Yo y Anabella”

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Por Yany Díaz, El Kentubano (Edición 133, Septiembre 2020)

Anabella sueña con ser doctora, juega a inyectar a su papá y le cura las pequeñas heridas de sus manos. Desde el pasado mes de febrero no juega con otros niños ni corre en un parque, pues la pequeña permanece aislada en el Norton Women’s & Childrens Hospital.

Historias como la de la niña Anabella Salazar Llerena son difíciles de contar, porque nos tocan no solo nuestros corazones con una sola sonrisa, nos llegan a mover la fibra más sensible del alma. Llegó a los Estados Unidos en el vientre de su madre, escondida, como un pequeño tesoro que la vida le regaló a esta hermosa familia conformada por John, Yurima, y su hermana mayor Isabella.

Desde que comenzó a dar los primeros pasos, sus padres supieron de la creatividad y la energía de una niña, que aun desde temprana edad comprende la difícil enfermedad que le está tocando enfrentar: una Leucemia Mieloide Aguda, un tipo de cáncer hematológico y de la médula ósea, con exceso de glóbulos blancos inmaduros.

Famlia Salazar

La enfermedad avanza rápidamente y las células mieloides interfieren en la producción normal de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Los síntomas incluyen fatiga, infecciones recurrentes y aparición de hematomas con facilidad. El tratamiento incluye quimioterapia, otras terapias con fármacos y trasplantes de células madre.

Con su papá, John Salazar Sánchez pude conversar vía telefónica para conocer la historia de una de sus princesas.

“Anabella es una niña muy especial, su enfermedad nos ha tocado vivir momentos difíciles, pero con el favor de Dios tenemos mucha fe que se mejore y los pronósticos son favorables. Uno nunca espera que una enfermedad así le toque vivir a una niña tan pequeña, pero ha sido muy fuerte en este proceso y mi esposa y yo nos hemos refugiado en una fe tan grande y necesaria para resistir cada día con entereza. A veces nos quebramos, pero luego la miras dormida, y ves a su hermana Isabella, también una niña, que necesita atención y sabes que tienes que echar para adelante.”

¿Qué sucedió cuando descubrieron la enfermedad?

“Cuando descubren la enfermedad de la niña, tuvimos que dejarlo todo, desde el trabajo, hasta cualquier actividad que pudiera exponer su salud. Han sido momentos difíciles, pues la situación de la pandemia del COVID-19 no permite que venga con frecuencia a la casa. Pero las palabras de aliento no han faltado y ella está superando los tratamientos y las quimioterapias con mucha fortaleza”.

¿Cómo ha sido el proceso de las quimioterapias?

“Muy duro. Nosotros hablamos con ella, le explicamos que iba a perder el cabello, pues son tratamientos muy fuertes, pero ella desde su inocencia lo entendió y sabe que el cabello le va a volver a crecer y anima a los demás niños que están en una situación como la de ella. Mi esposa y yo nos turnamos con ella, pero cuando ha mejorado ha podido venir a casa y juega con su hermana. “Cosita” la llamo yo. Ella se ha ganado el corazón de sus médicos y del personal de salud que la atiende. Es una niña muy feliz y llena de un amor muy grande.”

Anabella y Isabella

Lamentablemente la situación de salud de la pequeña no me permitió conocerla personalmente, en ese caso hubiese sido un privilegio para mí. No pude escribir todas las historias que me contó John, sin embargo, a medida que lo escuchaba se me hacía un nudo en la garganta.

Dar es mucho más gratificante que recibir, me decía mi padre muchas veces, por eso contarles la historia de Anabella me recuerda el estribillo de aquella canción del argentino Fito Páez: “No será tan fácil, ya sé qué pasa, No será tan simple como pensaba, Como abrir el pecho y sacar el alma, quién dijo que todo está perdido, yo vengo a entregar mi corazón”.

Nuestra publicación le pide a nuestra comunidad se una a esta familia en oración y buenos deseos de recuperación para Anabella. Para ello le invitamos a sumarse a la recogida monetaria que llevamos ahora mismo en las redes sociales para mostrar apoyo a esta familia que hoy lo necesita: https://www.gofundme.com/f/tuyoyanabella

“Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad”- José Martí.