Detectan niveles peligrosos de “químicos eternos” en el agua potable
Recientes análisis de datos de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) han revelado una situación preocupante para miles de ciudadanos en Kentucky: diversos sistemas públicos de agua presentan concentraciones de sustancias perfluoroalquiladas (PFAS), conocidos como “químicos eternos”, que superan los límites de seguridad establecidos a nivel federal.
Las PFAS son compuestos fabricados por el hombre utilizados desde hace décadas en productos como el teflón, recubrimientos antiadherentes, cosméticos y espumas contra incendios. Su apodo de “químicos eternos” proviene de su incapacidad para descomponerse de forma natural, permaneciendo en el medio ambiente y en el cuerpo humano durante siglos. La exposición prolongada se ha vinculado científicamente con un mayor riesgo de cáncer, retrasos en el desarrollo infantil e interferencias hormonales.
Los puntos más críticos
Un análisis de USA Today identificó al menos diez sistemas de agua en Kentucky con niveles promedio de PFOA o PFOS (los dos tipos más vigilados) por encima de la norma federal de 4 partes por trillón (ppt).
El caso más alarmante se registró en el sistema de agua de Fort Campbell. Aunque su centro de tratamiento se encuentra técnicamente en Tennessee, suministra agua a la base militar situada en la frontera con Kentucky. Los datos indican que los niveles de PFOS en esta zona superan en 6.2 veces el límite permitido. La base ya enfrenta demandas legales debido a la contaminación histórica vinculada al uso de espumas industriales.
Plazos y soluciones
La EPA ha exigido a todas las empresas de servicios públicos recolectar muestras entre 2023 y 2025. Aunque originalmente el plazo para cumplir con los estándares legales vencía en 2029, propuestas recientes sugieren una posible extensión hasta el 2031 para facilitar las costosas actualizaciones de infraestructura.
En localidades como Paducah, las autoridades ya planean la implementación de sistemas de filtración con carbón activado granular (GAC) para reducir estos contaminantes. Mientras tanto, expertos recomiendan a la población informarse sobre los reportes locales de calidad del agua y considerar el uso de filtros certificados en el hogar.









