Editorial edición de mayo: Un mes de memoria, libertad y gratitud desde Kentucky
El Kentubano, edición 201, mayo 2026
Para la comunidad cubana, el mes de mayo no es simplemente una página más en el calendario; es un compendio de nuestra esencia, de nuestras luchas y de los anhelos de libertad que cargamos en el equipaje del exilio. Al encontrarnos en esta noble tierra de Kentucky, donde hemos sido recibidos con generosidad, las fechas del 19 y 20 de mayo cobran un significado especial: nos invitan a honrar nuestras raíces mientras reafirmamos nuestra lealtad a los valores que hoy nos permiten vivir con dignidad.
El 19 de mayo marca un aniversario más de la caída en combate de José Martí, el Apóstol de nuestra independencia. En 1895, Martí entregó su vida en Dos Ríos con el sueño de una nación “con todos y para el bien de todos”. Su sacrificio no fue en vano; nos dejó un legado de pensamiento donde la libertad individual y el respeto a la ley eran los pilares de una sociedad sana. Martí no luchó por una tiranía que anulara al individuo, sino por una República donde el mérito y el esfuerzo fueran el motor del progreso.
Apenas un día después en el calendario, el 20 de mayo, celebramos el nacimiento de la República de Cuba en 1902. Fue el momento en que nuestra bandera ondeó solitaria, simbolizando la soberanía y la esperanza. Aunque hoy la isla sufre bajo el yugo de un sistema que ha traicionado aquel espíritu republicano, desde Kentucky mantenemos viva esa llama. Celebramos esa fecha no con nostalgia estéril, sino con el orgullo de saber que, en esta nación que nos acogió, hemos logrado construir esa “república” que soñaron nuestros abuelos: una donde impera el capitalismo de libre empresa y el derecho sagrado a la búsqueda de la felicidad.
Como inmigrantes hispanos en este gran país, nuestra gratitud es infinita. Los EEUU nos permitieron rehacer nuestras vidas bajo el amparo de la fe en Dios y el respeto a la ley y el orden. Por ello, desde El Kentubano, nos mantenemos firmes en la defensa de los principios fundacionales de esta nación. Nos oponemos con determinación al adoctrinamiento en las aulas que busca distorsionar la historia, y rechazamos las agendas políticas que pretenden dividirnos mediante la exacerbación de nuestras diferencias de raza u origen. No somos grupos en conflicto; somos una comunidad de ciudadanos libres que valoran la unidad y la verdad por encima de la parcialidad mediática.
Este mayo, al recordar a Martí y el nacimiento de nuestra República, hagámoslo con la frente en alto. Nuestra fortuna de vivir en Kentucky nos obliga a ser custodios de la libertad. Que el ejemplo de nuestros antepasados y la bendición de ver a nuestros hijos crecer en un país libre nos inspiren a rechazar cualquier extremo político que amenace nuestra democracia. Sigamos trabajando, emprendiendo y amando esta tierra, siempre agradecidos por la oportunidad de ser, finalmente, dueños de nuestro propio destino.
¡Viva Cuba Libre y Dios bendiga a los Estados Unidos!
Redacción El Kentubano










