Rostros locales: Gretel Osborne-Góngora, un rostro clave en la asistencia lingüística del distrito escolar
El Kentubano, exaltando, reconociendo, y aplaudiendo las buenas obras y a los líderes de nuestra comunidad…

Gretel Osborne-Góngora nació en Las Tunas, donde se formó como licenciada en Educación con especialidad en inglés y descubrió en la docencia una vocación marcada por la empatía y el acompañamiento. En 2013 llegó a EEUU junto a su familia, tras ser reclamada por su padre, iniciando su camino en Miami antes de establecerse en Kentucky en busca de mayor estabilidad.
Los primeros meses, llenos de retos propios de empezar de cero —nuevo idioma, nuevas costumbres, nuevas oportunidades— fortalecieron su resiliencia y su sensibilidad hacia quienes viven procesos similares. Desde entonces, cada paso ha moldeado a Gretel como profesional y como mujer comprometida con el valor de la comunidad y el apoyo mutuo.
¿Cómo descubriste tu interés por el mundo de la asistencia lingüística?
Mi interés surgió cuando trabajé como reclutadora para una población internacional. Allí vi de cerca las barreras que enfrentan las familias que no dominan el inglés y comprendí cómo eso limita su acceso a oportunidades. Como inmigrante, me identifiqué con esas dificultades y encontré propósito en ayudarlas a conectarse con los recursos adecuados. Desde entonces, ese compromiso se volvió el centro de mi labor.
¿Dónde trabajas y cómo describirías la responsabilidad principal de tu rol?
Trabajo desde 2019 en la Oficina de Servicios de Idiomas de JCPS, donde he pasado de facilitadora a Coordinadora de Servicios de Idiomas. Mi función principal es asegurar que las familias reciban apoyo lingüístico claro y profesional, coordinando intérpretes, traducciones certificadas e interpretación a demanda. Mi objetivo es garantizar un servicio ético, humano y accesible para toda la comunidad.
¿Qué desafíos enfrentas al coordinar servicios lingüísticos para tantas familias y comunidades con diferentes necesidades?
El mayor desafío es la diversidad: cada familia tiene un idioma, un contexto y necesidades distintas. Coordinar intérpretes certificados para tantas situaciones requiere planificación y mucha sensibilidad cultural. También buscamos que los padres se involucren activamente en las escuelas, por lo que trabajamos junto al personal del distrito para mejorar la comunicación y asegurar que todos tengan acceso a los recursos adecuados.
¿Qué aspectos consideras esenciales para garantizar que una interpretación o traducción sea precisa, ética y culturalmente adecuada?

La precisión no se trata sólo de traducir palabras, sino de transmitir sentido, emociones y contexto. Por eso es clave la sensibilidad cultural, la ética y la empatía. Nuestro objetivo es que cada familia se sienta valorada y comprendida, y que la información llegue clara y respetuosa. La confidencialidad y la humanidad son pilares en cada servicio.
¿Qué cualidades buscas en los intérpretes y traductores que trabajan con ustedes?
Buscamos profesionales que, además de dominar los idiomas, comprendan las historias y contextos detrás de cada familia. La paciencia, la empatía, la adaptabilidad y el deseo genuino de ayudar son esenciales. Nuestro trabajo no sólo facilita comunicación, también une culturas y asegura que cada familia se sienta incluida.
¿Cómo pueden las personas contactarlos o acceder a sus servicios?
Ayudar a la comunidad hispana a que se sientan escuchados y apoyados es una de las partes más gratificantes de mi trabajo. Las familias pueden acceder a los servicios de idiomas directamente en cada escuela o en la oficina central del distrito. Además, trabajamos en entrenar al personal escolar para comunicarse eficazmente con familias internacionales, asegurando que los servicios estén disponibles y sean fáciles de utilizar para quien los necesite.
¿Qué metas personales o profesionales te gustaría alcanzar en los próximos años dentro de este campo?
Quiero seguir fortaleciendo y expandiendo los servicios de idiomas para que cada familia que llegue al distrito se sienta apoyada. También deseo crecer como líder y promover la equidad, la inclusión y el valor del multilingüismo. Como inmigrante, sueño con que todas las familias tengan las mismas oportunidades de prosperar, sin importar el idioma que hablen.
Por Yanet KantAlma, El Kentubano (edición 197, enero 2026)










