Rostros locales: Alejandro Santiesteban, raíces latinas, disciplina y un sueño en el béisbol
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Alejandro Yoel Santiesteban Galán nació y creció en Louisville, Kentucky, pero su historia en el béisbol está profundamente marcada por sus raíces latinas. Hijo de padre cubano y madre dominicana, ha encontrado en este deporte no sólo una pasión, sino también una forma de conexión con su identidad y su familia.
Desde muy pequeño, el béisbol formó parte de su vida. Comenzó a jugar a los cuatro años, inspirado por su padre, quien practicaba béisbol y softball recreacional en la ciudad. Acompañarlo a los juegos y crecer viendo partidos de Grandes Ligas despertó en él un amor natural por este deporte. Lo que empezó en T-Ball se fue transformando, con los años, en una disciplina constante que hoy lo lleva a jugar en su equipo de high school, Male, y en un equipo competitivo de “travel ball”.
Alejandro no sólo juega béisbol, lo vive. Se identifica con el estilo de los peloteros latinos, su energía, confianza y alegría en el terreno. Esa influencia se refleja en su forma de jugar, siempre con intensidad y pasión. Además, mantiene vivas sus raíces a través de pequeños detalles, como elegir música latina para sus presentaciones al bate o sentirse especialmente motivado al coincidir con árbitros latinos en el campo.
Su formación también ha estado enriquecida por experiencias fuera de Estados Unidos. Cada año viaja a República Dominicana, donde forma parte de una academia de béisbol en Santo Domingo. Aunque solo ha visitado Cuba una vez, reconoce la similitud cultural entre ambos países, especialmente en la forma en que se vive el béisbol.
Uno de los momentos más significativos en su trayectoria ocurrió en 2021, cuando tuvo la oportunidad de representar a Louisville en una Serie Mundial en Florida, una experiencia que describe como única e inolvidable. Otro logro importante ha sido formar parte del equipo de su escuela secundaria, un reflejo del esfuerzo, la disciplina y la constancia que ha mantenido a lo largo de los años.
Sus metas están claras. A corto y largo plazo, aspira a ingresar a una universidad con programa de béisbol D1 o D2, lo que representa el nivel más alto del béisbol universitario en EEUU. Más adelante, como muchos jóvenes peloteros, sueña con llegar a las Grandes Ligas, donde espera desempeñarse como shortstop o tercera base, siguiendo el ejemplo de su jugador favorito, Manny Machado. Su equipo ideal: Los Angeles Dodgers, con quienes ya tuvo la oportunidad de vivir una experiencia inolvidable al asistir a la Serie Mundial de 2024 junto a su padre.

Detrás de cada paso que da Alejandro, hay un apoyo familiar firme e incondicional. Sus padres, Yoel Santiesteban Cabrera, natural de Holguín, Cuba, y Delia Galán Villar, de Santo Domingo, República Dominicana, han sido pilares fundamentales en su desarrollo. Ambos emigraron a Estados Unidos en busca de un mejor futuro y hoy ven en el camino de su hijo una mezcla de orgullo, emoción y esperanza.
Para su padre, ver a Alejandro jugar béisbol es revivir parte de su propia historia en Cuba, pero en un contexto diferente, con más oportunidades y recursos. Como familia, han entendido que apoyar a un hijo en el deporte va mucho más allá de asistir a los entrenamientos. Implica acompañarlo emocionalmente, enseñarle disciplina, ayudarlo a enfrentar los errores y celebrar cada logro.
No ha sido un camino fácil. Entre los mayores retos han estado mantener el equilibrio entre la exigencia deportiva, la educación y los aspectos económicos que implica este nivel de competencia. Sin embargo, han aprendido que el béisbol es un proceso que requiere paciencia, constancia y compromiso.
Hoy, más que un deporte, el béisbol representa para Alejandro y su familia un proyecto de vida. Un camino donde el esfuerzo diario, el orgullo por sus raíces y el apoyo familiar se unen con un mismo objetivo: convertir un sueño en realidad.
Por Yanet KantAlma, El Kentubano (Edición 202, Junio 2026)










