Continúan los problemas por multitudes descontroladas en la calle Bardstown de Louisville
Se sancionará estrictamente a los menores que infrinjan los horarios de toque de queda de la ciudad, los cuales rigen de 11:00 p.m. a 6:00 a.m. de domingo a jueves, y de 1:00 a.m. a 6:00 a.m. los viernes y sábados, responsabilizando también a los padres o tutores.
Los disturbios y el comportamiento caótico siguen siendo un problema recurrente en el vecindario de Highlands en Louisville, particularmente a lo largo de Bardstown Road. Durante este último fin de semana, la División 5 del Departamento de Policía Metropolitana de Louisville (LMPD) y su Fuerza Especial de Verano tuvieron una intensa jornada lidiando con estas multitudes para mantener el orden en la zona.
Las autoridades policiales informaron que, durante los operativos de patrullaje preventivo, se realizaron cuatro arrestos, se emitieron tres citaciones y se confiscaron cuatro armas de fuego. Entre los incidentes más destacados, una madre de Louisville recibió una citación luego de que su hijo de 16 años violara el toque de queda establecido para menores de edad y acosara al dueño de un negocio local.
Los altercados violentos y las peleas se han convertido en una preocupación constante los fines de semana. Aunque el problema involucra a diversas personas, gran parte de la conmoción suele estar relacionada con grupos de jóvenes menores de edad que transitan por el corredor comercial sin poder participar legalmente en la vida nocturna de los bares. Ante esta situación, el LMPD ha emitido una advertencia clara: se sancionará estrictamente a los menores que infrinjan los horarios de toque de queda de la ciudad, los cuales rigen de 11:00 p.m. a 6:00 a.m. de domingo a jueves, y de 1:00 a.m. a 6:00 a.m. los viernes y sábados, responsabilizando también a los padres o tutores.
El Jefe de la Policía, Paul Humphrey, subrayó que la Fuerza Especial fue implementada como un enfoque colaborativo para dar una respuesta unificada a esta problemática, no solo en Bardstown Road, sino también en otras áreas de alta concurrencia como el vecindario de NuLu. “Vamos a utilizar todos los medios posibles dentro de la ley para asegurarnos de que todos estén seguros […] y no vamos a tolerar el comportamiento disruptivo”, afirmó Humphrey.
En la actualidad, las fuerzas de seguridad continúan trabajando en estrategias que permitan abordar el problema de manera efectiva. El desafío principal de la ciudad radica en encontrar la manera de equilibrar el atractivo y los beneficios económicos que aporta su vibrante vida nocturna con la necesidad fundamental de garantizar la seguridad, el orden público y la tranquilidad del vecindario.
Foto: gemini.google.com









