Presidente de la Cámara de Comercio de EEUU visita Cuba

Raúl Castro recibió el pasado jueves Thomas Donohue, presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, quien terminó una visita a Cuba, informa el diario oficial Granma.

El general se reunió además con Steve Van Handel, presidente de la Junta de Directores de la Cámara de Comercio y de la compañía Amway; Marcel Smits, vicepresidente ejecutivo y director financiero de la corporación Cargill, y Jodi Hanson Bond, vicepresidenta para las Américas de la División Internacional de la Cámara de Comercio, integrantes de la delegación que acompañó a Donohue a la Isla.Thomas Donohue

En el encuentro participaron también el canciller cubano, Bruno Rodríguez; Rodrigo Malmierca, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, y Josefina Vidal, directora general de Estados Unidos en el Ministerio de Relaciones Exteriores, indicó el diario del Partido Comunista, que no dio otros detalles.

El pasado jueves, antes de reunirse con Raúl Castro, Donohue instó al Gobierno cubano acelerar y ampliar las reformas económicas, argumentando que los inversionistas mundiales responderán y que ese podría ser un camino hacia la mejoría de las relaciones con Estados Unidos, informó Reuters.

Donohue ensalzó las virtudes del capitalismo y el libre mercado en una conferencia en la Universidad de La Habana a la que asistieron Malmierca y otros funcionarios. Afirmó que menos interferencia del Estado en la economía garantizaría una mayor prosperidad.

“Cuanto más Cuba pueda hacer para demostrar su compromiso con la reforma, y cuanto más se puede hacer para abordar y resolver los conflictos en nuestras relaciones, mejores serán las perspectivas para los cambios en la política de Estados Unidos”, dijo Donohue en su discurso.

La Cámara de Comercio estadounidense se ha opuesto durante años al embargo económico, que ve como perjudicial para los intereses comerciales de Estados Unidos.

Donohue elogió las reformas de Raúl Castro. Calificó de “loables” medidas como la reducción de plantillas en el sector público y el impulso a la iniciativa privada con la ampliación del trabajo por cuenta propia y la autorización de nuevas formas de gestión no estatal, pero dijo que La Habana debe hacer un esfuerzo mayor.

“Nos hemos reunido con cubanos que claramente procuran construir una vida mejor mediante la actividad económica en el sector privado. Sus esfuerzos por comenzar sus propios negocios demuestran que el espíritu empresarial está vivo y goza de buena salud en los corazones de muchos de los ciudadanos de Cuba”, valoró, según EFE.

Destacó que cuando a ese espíritu “se le da libertad para desarrollarse, el país como un todo puede progresar” y citó como ejemplos a China y Vietnam, de sistemas políticos similares al cubano, “que han aumentado significativamente sus niveles de vida mediante su transformación en economías más orientadas al mercado”, dijo.

“Esperamos que estos cambios continúen e instamos a que se amplíen. Las empresas dentro de la economía global responderán”, dijo Donohue, una voz influyente en la política estadounidense.

Señaló la protección de los derechos de propiedad intelectual y a la falta de un sistema de arbitraje independiente en las disputas sobre negocios como áreas en la que La Habana debe mejorar para atraer inversión extranjera.

Otros retos serían la unificación monetaria, una mayor productividad en la agricultura y reformas en las empresas estatales que “durante largo tiempo han sobrevivido a base de subsidios”, dijo.

En cuanto a la zona de desarrollo en torno al Puerto del Mariel, que los empresarios estadounidenses visitaron este jueves, Donohue consideró que “podría convertirse en el principal centro comercial para la región del Caribe”.

“Creo que Cuba (…) tiene el potencial de desarrollarse como una muy buena inversión”, dijo Donohue.

Aseguró que la comunidad empresarial estadounidense y su Cámara de Comercio “desean apoyar ese sector privado vital y creciente en Cuba”.

Interrogado sobre qué cantidad de su propio dinero invertiría, Donohue respondió: “Depende de lo que podría comprar”.

“Hay algunas ofertas muy buenas aquí, ya sabes. Hay una gran inmobiliaria en el litoral (…) No voy a ir más lejos que eso”, agregó.

Donohue abogó además por abrir un nuevo capítulo en las relaciones Estados Unidos y Cuba, y por eliminar “barreras políticas de larga data”, como el embargo.

“Durante mucho tiempo la relación entre nuestras naciones ha estado definida por nuestras diferencias y atada a su pasado (…) Es hora de comenzar un nuevo capítulo en las relaciones entre EE.UU. y Cuba. Y el momento de empezar es ahora”, dijo.

Recordó que durante años la Cámara de Comercio de Estados Unidos ha presionado para que Washington elimine el embargo y reclamó al Gobierno de su país “un nuevo enfoque” hacia Cuba.

En su opinión, el periodo de “transición” en el sistema económico cubano “será también posiblemente de transición en las políticas de Estados Unidos” hacia la Isla.

“Mientras Cuba haga más para demostrar su compromiso con las reformas y mientras haga más por solucionar los conflictos en nuestras relaciones, mayores serán las posibilidades de cambios en la política estadounidense”, reflexionó.

Mencionó el tema de los derechos humanos en la Isla y defendió que “las personas en cualquier lugar del mundo tienen una aspiración universal de vivir sus vidas con oportunidades, dignidad y libertad”.

“Aquellos de nosotros que procuramos poner fin al embargo a veces somos acusados de perdonar u olvidar el historial del Gobierno cubano en materia de derechos humanos y libertades personales. En realidad pensamos que estos son temas serios que necesitan ser abordados por nuestros gobiernos en un diálogo continuo y constructivo”, dijo.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos representa los intereses de más de 300.000 negocios como socios directos y de unos tres millones de empresas a través de sus afiliados en cámaras estatales y locales.