Washington pide a La Habana avanzar en sus reformas

Luego de abstenerse en la votación de Naciones Unidas para condenar el embargo a Cuba, Washington ha insistido en que el Gobierno cubano debe avanzar en sus propias reformas económicas si quiere que un eventual levantamiento de las restricciones estadounidenses tenga un verdadero efecto en el pueblo, informa EFE.

Ben Rhodes, el asesor adjunto de Seguridad Nacional del presidente estadounidense, Barack Obama, subrayó esa idea este jueves, durante una entrevista con la cadena de televisión CNN, retransmitida en directo por la red social Facebook.

“Incluso si levantáramos el embargo, necesitaríamos ver que el Gobierno cubano sigue avanzando en sus reformas económicas”, dijo Rhodes.

El funcionario consideró que, en los últimos años, el Gobierno cubano ha hecho avances “graduales” en su sistema económico, como “permitir que la gente tenga restaurantes o pequeñas tiendas”.

Pero señaló que en Cuba aún tiene que haber más avances para que el pueblo sienta los efectos del acercamiento bilateral, especialmente “los jóvenes, que están impacientes” por lograr un futuro mejor.bandera-estados-unidos-cuba

Los restaurantes no estatales son el negocio más exitoso del incipiente sector privado de Cuba, aunque recientemente ha desatado preocupación la decisión del Gobierno de suspender temporalmente la concesión de licencias para la apertura de nuevos locales en la capital, una medida acompañada de una oleada de severas inspecciones a los ya existentes.

El asesor de Obama reconoció, además, que no se han producido “todos los avances en el área de derechos humanos” que le gustaría a Estados Unidos, y destacó que el grado de acceso a internet en la Isla “no está en la escala” que Washington desearía.

Rhodes defendió la decisión del Gobierno estadounidense de abstenerse este miércoles por primera vez en la votación anual de la Asamblea General de la ONU para condenar el embargo a Cuba, una acción con la cual Washington se negó a defender su propia ley en el plano internacional.

“Es un paso simbólico, pero importante”, dijo el asesor de Obama, que afirmó que con ello, el Gobierno estadounidense subrayaba su oposición al embargo y su deseo “de que el Congreso lo levante”.

Según Rhodes, al Gobierno cubano “le sorprendió un poco” la decisión estadounidense, porque Washington no avisó antes de la votación de la posición que asumiría. Pero “fue una sorpresa agradable”, opinó.

La abstención estadounidense, secundada por Israel, permitió que la Asamblea General de Naciones Unidas sacara adelante el texto, presentado por La Habana, sin votos en contra y rozando la unanimidad, pues los otros 191 Estados miembros se pronunciaron a favor de la condena.

La decisión del Gobierno de Obama no ha estado exenta de críticas, entre ellas las de los senadores de origen cubano Marco Rubio (republicano) y Bob Menéndez (demócrata), que este miércoles lamentaron que Estados Unidos se negara a defender su propia ley ante otros países.

El portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, dijo este miércoles que esa decisión de no defender la ley no significa que el Gobierno estadounidense “haya dejado de cumplirla”, algo que está obligado a hacer mientras el Congreso no la derogue.