El cubanoamericano Danell Leyva espera ganar el oro en las próximas olimpiadas

Cuando la madre de Danell decidió abandonar Cuba en 1993, jamás imaginó que su hijo se convertiría en la figura de la selección de gimnasia de Estados Unidos y que alcanzaría la gloria al obtener el título mundial en barras paralelas.

“Es casi irreal”, dijo Danell Leyva, el joven que en el pasado Campeonato Mundial de Gimnasia Artística en Japón hizo que la bandera de las barras y las estrellas ondeara en todo lo alto.

Presente en el Abierto Mexicano de Gimnasia, que se realiza en Acapulco, el competidor de 20 años de edad se siente orgulloso de ser cubano, pero también de representar a otro país que ahora ya tiene gran significado para él en lo deportivo, reportó Notimex.

“Me siento orgulloso de ser cubano, pero también de ser de Estados Unidos”, comentó Leyva, quien tiene como objetivo ganar la medalla de oro en su especialidad en los próximos Juegos Olímpicos Londres 2012.

Para llegar donde está, tuvo que pasar una serie de situaciones, porque de haberse quedado en Cuba con su madre y un hermano, “sería un chico flacucho”, según dijo él mismo.

Y es que en 1993 la madre de Danell, de nombre María González, se trazó como objetivo salir de la Isla y pensar en mejores condiciones para sus hijos. A saber que su compañero de equipo y sentimental, Yin Álvarez, se encontraba en Miami, no lo pensó dos veces y se lanzó a la aventura.

“Mi esperanza personal es ganar en Londres”, aseveró Leyva. El gimnasta tiene planeado hacer que su rutina en las barras paralelas sea visto en todo el mundo y llevarse la medalla de oro a Estados Unidos.

“Siempre quieres ganar y dar más y más para lograrlo. Debes creerlo para que salgan las cosas”, comentó el competidor, quien es entrenado por su padrastro Yin Álvarez, quien en su momento fue parte de la representación cubana y ahora tiene una escuela de gimnasia, de las más importantes, en Miami.

Por eso Danell tiene como objetivo central llegar en buena forma a Londres 2012, “también siempre tienes dudas, porque al final somos humanos, es emocionante y siempre en busca de lo mejor”.