Rostros locales: Nicole y Camila, nacidas para triunfar

55528669_2106689576034187_4941223946923016192_oPor Yany Díaz, El Kentubano (Edición 140, abril 2021)   162538841_3756667431036385_8604301137281376811_o

Llevan en la sangre esa mezcla de cubanía y ritmo que les legaron sus raíces maternas. Quizás por ello, fue que, a la temprana edad de 3 y 4 años, las pequeñas Nicole Thalía y Camila Lynn Gabbert-Montanez inclinaron su vocación por la danza. Siempre motivadas por la mejor de las cómplices, su madre Elena, quien las ha acompañado en cada una de las metas que se han propuesto. Esta cubana, llegada hace 21 años a la ciudad de Louisville se encuentra siempre orgullosa de cada de una de las actividades y proyectos que sus hijas han decidido emprender.

Elena, ¿de dónde surge ese interés de sus hijas por el baile?

“Nadie en la familia se ha dedicado profesionalmente a la danza, sin embargo, ellas, desde que las lleve bien pequeñas al estudio Kathy Todd, Sutton Studio, luego convertido en Legacy School of Dance, amaron bailar y lo han disfrutado de una forma increíble y aunque con personalidades muy diferentes”.

Has logrado incentivar en ellas no solo la vocación sino también que han logrado numerosos premios en varias competencias a varios niveles.

“Yo creo que han sido constantes y a la vez han mostrado un empeño y disciplina desde bien pequeñas, lo han hecho ellas solas, logrando un equilibrio entre la escuela y la danza. La instructora de baile y coreógrafa Faith Puckett es la que crea las coreografías, lo mismo para los dúos, solos o grupos. Participan en clases de Ballet, Hip hop, Jazz, Danza Moderna y Contemporánea. Han tenido la oportunidad de participar y lograr premios en varias competencias como Showbiz, Rainbow, Starpower, StarQuez, Turn it Up, Kar, Next Star y Applause. Yo siempre estoy ahí en el público motivándolas, así me quedé sin voz, pero orgullosa de cada logró y animándolas a que sean siempre lo que quieran ser, pero que se conviertan en mujeres fuertes, talentosas y que ellas mismas decidan lo que les gustaría ser en un futuro”.

Elena precisamente, han sido ellas las que han decidido integrarse en la comunidad latina

“Ellas se sienten orgullosas de sus raíces cubanas y en casa se guarda un espacio para Cuba, se come la auténtica comida cubana. Su papá si nació aquí, Johnnie Gabbert, retirado del Army. Ellas mismas han decidido donar su cabello para los niños que sufren la enfermedad del cáncer, y también son parte de Semillita Latina, programa de la Casita Center, que ayudan a la comunidad y resaltar, con la directora Karina Barillas, los valores y cultura hispana.

¿Les habla usted de Cuba?

“Por supuesto y uno de los sueños que tienen, es que cuando cumplan 15 años, las llevé a conocer la tierra donde yo nací. También uno de los proyectos que escogió mi hija Nicole para el National History Day de su escuela se trató sobre la inmigración en Kentucky. Su principal visión fue reconocer a inmigrantes que han hecho la diferencia en este Estado, tales como: Katrina Barrillas, Erika de La O., Berta Polo-Weyenberg, Danny Álvarez, entre otros.”

Nicole y Camila, tienen apenas 12 y 11 años, son muestra del talento que emerge en nuestra comunidad. Dentro de unos años sin dudas harán historia, no solo por su vocación por la danza sino porque no cabe duda de que cuentan con el talento para brillar.

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El Kentubano: Exaltando, reconociendo, y aplaudiendo las buenas obras y a los líderes de nuestra comunidad.