Rostros locales: Gia Valdés- Sí yo pude, todos pueden

Gia Valdés: Sí yo pude, todos pueden 

De su puño y letra

El Kentubano, edición 108 Julio 201816865178_1205871276177792_4107184527528740402_n

Mi nombre es Giamnys Elvira Valdés Lastre y soy del municipio Amancio, al sur de la provincia Las Tunas. Llegue a este país hace 6 años, tres días después de haber cumplido los 18. Sabía muy poquito inglés, no conocía a nadie, y aislada de prácticamente todo, me tomó más de un año hacer algunos amigos. Comencé a tomar ESL clases en JCTC Downtown Louisville en enero, 2012. Gracias a esto conocí a otros latinos y desarrollé mi inglés hasta poder empezar a tomar clases del nivel universitario. Después de completar mi primer año académico, en el cual tomé mi primera clase de psicología la cual me hizo enamorarme completamente de esta ciencia social, decidí transferirme a la Universidad de Kentucky (UK) en Lexington para poder profundizar mis estudios en este campo.

Como parte del currículo de UK, todos los estudiantes de psicología deben participar en algún tipo de investigación, ya sea clínica o científica, bajo la supervisión de un profesor de la universidad. Mi primera experiencia fue en el laboratorio del Dr. Will Gervais. Trabajé ahí durante mi segundo y tercer semestre de la universidad. Aprendí mucho acerca de religión y moralidad y acerca de cómo éstas pueden variar dependiendo de la cultura. Trabajar ahí también me dio el empujoncito que necesitaba para salir del cascarón y empezar a practicar mi inglés fuera del salón de clases. Tuve que entrevistar alrededor de tres mil personas para obtener toda la información que necesitábamos para estos estudios. Hubo días buenos y días en los que desee que me tragara la tierra antes de tener que salir a hablar con extraños, pero al final fue una experiencia que me ayudó a crecer y a exponerme más a esta nueva cultura e idioma.

Durante mi segundo semestre en la universidad también me uní a organizaciones estudiantiles, siendo una de ellas Alpha Phi Omega (APO), una fraternidad que ayuda a estudiantes a conectar con organizaciones que proveen servicios comunitarios en la ciudad de Lexington. Gracias a ello conocí a Michael Jones-Gómez y a Diana Díaz (los otros cubanos de APO) y nos volvimos inseparables. Siendo los buenos cubanos que son, me presentaron a otra cubana más: Elaisy González, quien era de Manzanillo y estudiaba psicología al igual que yo. Elaisy y yo nos llevamos muy bien desde el primer momento pues teníamos muchas cosas en común. Aunque ella emigró cuando era apenas una niña y yo ya una adolescente, ambas éramos del oriente de la isla, compartíamos una pasión por la psicología, y estábamos fascinadas con el cerebro. Ella fue quien me introdujo al mundo de la investigación científica y neurológica en la UK, y a Mark A. Prendergast y Meredith A. Saunders, quienes se convertirían en mis mentores por el resto de mi carrera en la UK.10452371_291641114350619_8026805662546080619_n

Dr. Prendergast es el director y uno de los co-fundadores del programa de Neurociencia en la Facultad de Artes y Ciencias de la universidad. Meredith A. Saunders trabajaba como intendente del laboratorio del Dr. Prendergast y fue quien me enseño todo lo que sé acerca de los trastornos causados por el consumo de alcohol. Trabajar bajo su supervisión durante los últimos dos años ha sido uno de los grandes logros de mi carrera como estudiante universitaria. Como parte de su equipo tuve la oportunidad de estudiar bacterias hipertermófilas (sobreviven a temperaturas que superan los 100 grados Celsius). Debido a sus propiedades especiales, estas bacterias producen substancias químicas con la habilidad de influenciar sistemas bioquímicos que causan daño cerebral durante la ingestión excesiva de bebidas alcohólicas. Uno de los compuestos que estudiamos demostró tener potencial para anular el daño causado por el alcohol. Los resultados de estos estudios in-vitro serán publicados en una revista científica este año.

Luego de 5 años de estudios, el pasado mes de mayo, finalmente me gradué de la Universidad de Kentucky con un título doble de Licenciada en Psicología y Neurociencia. Este verano estaré preparándome para el examen de ingreso a la escuela de medicina (MCAT) a la cual espero ingresar el próximo año. En el futuro aspiro poder ayudar a personas que se encuentren en desventaja para recibir servicios médicos. También que mi historia sirva de inspiración a otros jóvenes cubanos para que decidan explorar las infinitas oportunidades que ofrece este país.

Y sí… es cierto que aprender un segundo idioma se dificulta después de los 18, sin embargo, no es imposible. No soy las más inteligente, ni siquiera la más dedicada. En Cuba viví de “la libreta”, veía Elpidio Valdés, y como a todos los otros niños, me quitaron la leche de cuota a los 7 años… si yo pude, todos pueden.