Escaparon de Cuba en lancha y hoy dirigen el almacén de muebles más grande de Florida

El viaje de la opresión comunista a la libertad puede ser peligroso y estar repleto de pocas probabilidades de que fructifique. Este fue el caso de Manuel Capó y sus dos hijos mayores, ambos apenas mayores de edad, en 1966, cuando se lanzaron al mar en una pequeña embarcación huyendo de la dictadura cubana.

Luis Capó, presidente de El Dorado Furniture, con emoción y claridad habló con El American sobre cómo él, su hermano y su padre, sin saber nada de inglés, se esforzaron por traer a su madre y otros hermanos menores desde Cuba.

Tras inicias su viaje, en lugar de dirigirse al norte por el estrecho de Florida, los Capó fueron al sur desde la provincia de Pinar de Río. Desembarcando en México, lo que ya era una situación peligrosa dadas las buenas relaciones que han mantenido el régimen castrista y los gobiernos mexicanos, presentaba una serie de retos y problemas. La libertad definitiva la encontrarían en Estados Unidos.

Al cruzar la frontera americana y recibir asilo político, los Capó llegaron a Miami y comenzaron la misión de trabajar en las fábricas de Miami para traer al resto de la familia que había quedado en Cuba. Los tres ganando lo mínimo en sus trabajos diurnos, por la noche iniciaron su sueño empresarial y comenzaron a fabricar muebles para vender a las tiendas.

Luís Capó recordó cómo un amigo contador les recomendó que intentaran conseguir un préstamo de la Administración de Pequeñas Empresas (SBA). Manuel Capó, tras rechazar inicialmente la idea, fue convencido por su amigo y, para su sorpresa, se lo aprobaron.

Inmediatamente se pusieron en marcha y decidieron que, en lugar de fabricar muebles, abrirían una tienda y venderían al público. En 1967, un año después de encontrar la libertad en Estados Unidos, se abrió la primera tienda de Muebles El Dorado en la emblemática Calle Ocho y la avenida 24.

Nos relató que ese día de la inauguración no vendieron absolutamente nada, pero que fue una ocasión muy importante. Ese mismo día, su madre y sus hermanos menores llegaron en uno de los Vuelos de la Libertad desde Cuba. ¡Qué inauguración! El préstamo de la SBA, por cierto, se pagó años antes de su fecha de vencimiento.

Hoy, cincuenta y cuatro años después, El Dorado es un imperio y está entre las cincuenta tiendas de muebles más grande de Estados Unidos. Luís Capó recuerda bien los principios conservadores de su padre y cómo esa ética de trabajo ha continuado hasta el día de hoy, donde todos los hermanos Capó trabajan para llevar a cabo este legado de trabajo duro, prácticas comerciales prudentes y poner a las personas y el servicio en primer lugar al frente de sus transacciones comerciales.

Manuel Capó, un refugiado cubano con una educación de tercer grado, sin entender el idioma inglés, pero con la firme creencia de que en Estados Unidos se pueden hacer maravillas, ha construido una de las mayores historias de éxito latino. No se pierda esta emotiva y sugerente entrevista con Luís Capó, presidente de El Dorado Furniture.

Fuente: elamerican.com.com  

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