Se apuntala la continuidad al fallido sistema socialista tras referendo constitucional

Image result for voto si cubaArrastrados por la apatía política al estar concentrados en los problemas de la subsistencia diaria (alimentación, vivienda, transporte, etc.) y bajo un ambiente de miedo generalizado, la mayoría de los cubanos dieron el SI al referendo constitucional efectuado el pasado mes, para así ratificar la nueva propuesta a la Carta Magna.

El proyecto de nueva Constitución de la República de Cuba, que sustituye a la vigente desde 1976, fue respaldado por el 86,8% de los votantes en el referendo celebrado este domingo, en el que la participación fue del 84,4%, según los datos preliminares anunciados este lunes. De los 7.848.000 votos depositados, el 86,8% fue para aprobar el nuevo texto, el 9% para rechazarlo y el 4,1% restante correspondió a votos en blanco o nulos, informó en una rueda de prensa la presidenta de la Comisión Electoral Nacional (CEN), Alina Balseiro.

El nuevo texto se traduce en la continuidad de la penosa situación que la mayoría del pueblo cubano vive a diario, blinda al Partido Comunista como fuerza política superior al Estado, e instaura un ordenamiento jurídico que permite al régimen seguir violando los derechos y las libertades con toda legalidad, pues las medidas represivas, aunque sean de dudosa legitimidad, son ahora perfectamente legales.Image result for voto si cuba

El hecho contrarresta la situación en Latinoamérica, en donde la mayoría de los venezolanos se sacude el régimen castrochavista de Nicolás Maduro y cientos de nicaragüenses caen asesinados en las calles por los esbirros de Daniel Ortega, mientras los cubanos refrendaron mansamente una Constitución espuria, en un acto que equivalió a una renuncia masiva y voluntaria de derechos y libertades.

El referendo fue antecedido por una gigantesca campaña obligatoria de “voto por el si” realizada por el gobierno cubano – en violación de su propia Ley Electoral de hacer campaña política-, y al mismo tiempo reprimiendo, entre arrestos y amenazas, a los ciudadanos que se pronunciaron por el voto negativo y la abstención. Aunque el voto No hubiese significado indirectamente una muestra de inconformidad al sistema actual, ambas opciones, la nueva propuesta y la vigente constitución de 1976, no presentan cambio drástico alguno a las condiciones políticas, económicas y sociales de la Isla, pues el poder y la toma de decisiones estaba asegurado en manos de un solo partido, que favorece a una minoría no elegida democráticamente, y que por varias décadas ha demostrado su incompetencia y egoísmo. Tanto el “Si” como el “No” significaron continuidad… Continuidad de la miseria generalizada, del totalitarismo, de la falta de esperanza, del abuso de poder, de la pérdida de valores, de la división familiar, la permanencia de la corrupción, el delito y los malos gustos.

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