Pedro Roque, la soldadura y el arte de la mano

En su taller los seres fantásticos cobran vida, desde los clásicos personajes de la literatura hasta el vuelo sublime de una mariposa. Toda obra nacida del talento del artista cubano Pedro Roque Urra merece la atención y el reconocimiento, no solo por la dedicación sino por la modestia propia y el corazón que pone en cada lienzo y metal fundido en sus esculturas.

¿Cómo fueron sus primeros pasos en el mundo del arte?

Fueron en el año 1989, en la ciudad de Pinar de Río. Comencé a trabajar el martillado en cobre, y repujado pues siempre me interesó mucho los volúmenes y relieves. No existe ningún artista en mi familia, por lo menos las artes plásticas. Mis influencias a la hora de crear fueron las pinturas de Wilfredo Lam y Pablo Picasso. Nombro a estos grandes maestros porque realmente siempre desde mis inicios mi obra lleva implícita las composiciones creadas por varios elementos, por supuesto sin copiarlos a ellos, he creado una serie de simbología, figuras, humanas y animales que enriquece con fantasía mi obra.

¿Qué lo inspira a la hora de crear sus obras?

Lo que me inspira, es una serie de temáticas y vivencias del ser humano, animales y el entorno en el cual vivo. En Cuba participe en varias exhibiciones. Obtuve dos premios en la exposición Salón de Verano del 1990, en el año 1996 dos importantes premios en el Salón 20 de octubre, que es el salón más importante de la plástica en la ciudad de Pinar del Río, también obtuve un premio en el Salón de la Máscara en el año 2001.

¿Cómo define su obra?

Creo que mi obra la considero dentro del estilo surrealista, pero bueno eso se lo dejo a los críticos de arte. Mis trabajos pueden verlos en la galería Tim Faulkner Gallery y en el restaurante cubano Habana Rumba en Middletown.

En los últimos tiempos ha realizado varias esculturas de metal

Me interesé en hacer esculturas de metal porque el metal me da ciertas posibilidades, y me siento cómodo al realizar mis obras, realmente es el material que más me gusta para las esculturas. Me siento orgulloso de una obra que fue premiada en Cuba que realicé en el 1996, se titula “Sacrificio”, fue realizada en bronce soldado y se encuentra en una colección privada en California. La cualidad que prevalece en mis esculturas es que son piezas soldadas, donde se puede apreciar las texturas. Me gusta trabajar con el bronce, el cobre, acero inoxidable, todos estos metales soldados.

El busto del Quijote es una de sus obras más nuevas, cuéntame cómo fue el proceso de creación.

Si, el busto del Quijote es mi obra más reciente. Cuando presente el proyecto a Marcos, el dueño de Habana Rumba él lo aceptó y confío en mí, lo cual le agradezco mucho. Él me dijo: “¿por qué no lo hacemos con utensilios de cocina?”. Yo le dije que era una idea muy buena, porque guarda una relación muy estrecha con el restaurante. Tuve que hacer un estudio de los elementos que iba a utilizar y que fueran de mi agrado. Pude elegir como elemento principal de todos los utensilios al cuchillo de mesa. Después pensé en la base, no quise hacer un pedestal clásico, como se acostumbra con mármol o concreto, entonces apareció la idea de las cazuelas una encima de otras soldadas y así fue todo el proceso.

Proyectos futuros

Mis proyectos para el futuro es hacer una exhibición personal con esculturas y pinturas. El proceso de creación a veces se hace complejo, porque en algunas ocasiones un solo boceto puede decidir una obra, pero hay obras que para lograrlas se necesita hacer varios bocetos es algo muy relativo y a la vez complejo. Quisiera Dios mediante, realizar obras monumentales de gran formato, en esta ciudad, donde el público interaccione con ellas.

Por Yany Díaz, El Kentubano (Edición 147, noviembre 2021)

Exaltando, reconociendo, y aplaudiendo las buenas obras y a los líderes de nuestra comunidad…

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