Rostros locales: Orlando Grimany, patriota, digno y servicial

Foto 1
Orlandito Grimany

Por Yany Díaz (El Kentubano, edición 141, mayo 2021)

Bajo lluvia, nieve, sol o ante cualquier circunstancia siempre está presente en cada actividad o marcha reclamando la libertad de Cuba. No descansa cuando de alzar su voz y denunciar las injusticias que se cometen cada día en la patria donde nació, se trata. Hace 25 años que Orlando Grimany Nuño llegó a la ciudad de Louisville, tras ganar la lotería de visas en compañía de su familia y aunque fueron muchos los obstáculos que tuvieron que sortear como recién llegados, no cejó en su empeño de salir adelante.

Llegas hace un cuarto de siglo, cuando la comunidad cubana apenas comenzaba a florecer en esta ciudad, ¿fueron difíciles esos comienzos?

Por supuesto y más, cuando se tiene un niño pequeño, y se llega a un país desconocido, donde se comienza desde cero y sabes que no hay vuelta atrás. Todos los cubanos aquí recién llegados estábamos por igual, en el año 1996 y recuerdo lo mucho que me costó tener mi primer carrito, un Chevrolet del año 1986, aunque talvez para muchos no significara tanto, para mi representó uno de los logros que pude tener como emigrante. Mi esposa Odalis Calas, enfermera de profesión, ha sido y es mi bastón, mi sostén para todas las batallas y así hemos podido salir adelante siempre.Foto 2

Eras profesor de la Universidad de Ciencias Médicas de Guantánamo y llegado un momento sufriste la presión y la censura a la que se ven sometidos muchos profesionales en la Isla

Ciertamente que en Cuba es lamentable lo que no solo en aquellos tiempos, sino también hoy, viven muchos profesionales. En algún momento solicité algo tan simple como un pasaporte para poder viajar fuera de Cuba, para “alguien”, el solo hecho de aspirar a algún tipo de libertad significó una traición muy grande y para ellos dejé de ser ideológicamente correcto para enseñar a los estudiantes. Quisieron humillarme, pero no lo permití y con la cabeza en alto me fui.

Llegas con tu hijo pequeño a los Estados Unidos

Lo primero que quise que aprendiera es el respeto y el valor por el trabajo, lo motivé a salir adelante y estudiar. Hoy sus reconocimientos son el éxito de nuestra educación y de su esfuerzo. Jamás dejé de enseñarle ese amor que yo siento por mi patria y por la libertad de expresión que nos ofrece este gran país que nos abrió las puertas. Siempre les digo a los padres que chequeen la educación de sus hijos. Que se preocupen por lo que aprenden y en casa les muestren la realidad que no existe en los libros. Así como reconozcan que hay lugares en el mundo donde sistemas tan arcaicos y disfuncionales como el socialismo privan de la verdadera libertad a millones de personas.

25 años en este país y te podemos ver presente en cada espacio dedicado a reclamar la libertad de Cuba

Yo no voy a descansar jamás y así sea dos horas de mi día voy a dedicárselo a la libertad de Cuba. Yo lo que quiero y lucho es porque mi familia allí pueda alcanzar las libertades políticas y económicas que cada ser humano merece tener, fruto de su trabajo. Recientemente tuve la oportunidad de participar con algunos integrantes de la Comunidad Cubana de Kentucky en una Marcha en Washington, una oportunidad magnífica donde pudimos pedir el fin de la dictadura y denunciar las violaciones a los derechos humanos. Yo puedo asegurarles que en cada espacio que exista, bajo las condiciones que sea, mientras tenga un soplo de vida, yo Orlando Grimany voy a estar allí, alzando mi voz por la libertad de Cuba.

Exaltando, reconociendo, y aplaudiendo las buenas obras y a los líderes de nuestra comunidad…

 

LIVE OFFLINE
track image
Loading...